Datos Generales
Centro Masajes : Piel Canela.
Ubicación : Paseo Huérfanos/ Bandera
Costo : 45.000 más adicionales.
Horarios : 12:00
Fono : El publicado
Recepción : espontánea y amena.
Higiene : Limpio y ordenado
Masajista : Ámbar
Contextura : Afrodita de Milo pero con sazón latino (busto pequeño, caderas proporcionalmente amplias, como la letra A).
Trato : 6. Simpática y tierna.
Cara : 6. Morenita con rasgos exóticos, delicados y armónicos. Sonrisa dulce.
Besos : 7. Todos los que quise y más

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Pechos: Dos limoncitos exquisitos.
Cola: firme y acorde a sus caderas.
Pussy: Depilada, sin olores extraños.
Masaje : 6. Relajante, suave, como la caricia de un ángel.
Sensitivo: 6. Muy de piel. Como regaloneo de polola.
Relatar: Toco el timbre y me abre la recepcionista con una sonrisa, me saluda amablemente y me invita a pasar a uno de los cuartos para esperar a la musa. A los pocos instantes veo entrar a la muchacha, que me saluda con una sonrisa tierna. Lucía unas largas trenzas estilo africano color rojo. En contraste con su dulzura facial, llevaba un provocativo vestido ceñido al cuerpo que dejaba ver todo el largo de sus piernas y la mitad inferior de sus nalgas, mientras caminaba como una felina en celo. Ducha. De vuelta en el box, me subo a la camilla y me pregunta: "¿Qué servicio vas a tomar?". "full", le respondo, con notable nerviosismo. "¿Eres penoso (tímido)?" Me pregunta. "Sí, en verdad mucho" Le respondo. Me sonríe, me calma y me da a entender que no hay de que tener vergüenza y que la pasaremos bien. Luego se aplica crema en las manos y comienza a masajear con delicadeza. Sus manos como terciopelo me hacen sentir como un gatito regalón recibiendo su dosis de ternura, mientras tanto, con mis manos comienzo a acariciar sus piernas y sus nalgas hasta donde lo permite mi posición sobre la camilla. "Tienes unas manos de angel", le digo. Luego ella se coloca por delante de la cabecera, entonces aprovecho la posición para presionar sus caderas con las yemas de mis dedos, subo rodeando su cintura y empino mi cara encontrando su mirada. Se produce una extraña pausa de contemplación mutua y nos sonreímos lascivamente. Me acomodo para besar sus pechos y su boquita, hasta que de pronto siento su lengua jugueteando con la mía. A esas alturas ya me sentía muy regaloneado; a ratos me daba la impresión de que yo también le atraía. Ya sé que la idea es ridícula, pero así de jugada fue. Tras unos instantes me doy la vuelta para dar el siguiente paso, acordamos el oral sin pre y comienza a besar con suavidad, mirándome con lujuria, como una polola consentidora que te ha echado de menos. Luego pasamos al oral mutuo, ella gemía y movía sus caderas, permitiéndome incluso alcanzar hasta donde no llega la luz. Listos para el siguiente paso, nos ponemos de pie, va por el preservativo, la tomo con propiedad, dejándola sentada en uno de los bordes de la camilla y comienzo a darle con frenesí, mientras volvemos a besarnos. Cambiamos de posición y, al tiempo que acariciaba su espalda y sus nalgas, me vino una tentación más grande. Le consulto si estaría dispuesta a pasar al siguiente grado. Nerviosa, asiente, pero me explica que ella comenzaría controlando el ritmo. Llegamos a un acuerdo por el adicional y me pide que me siente en un puff que se encontraba junto a una de las paredes del box. Comienza a lubricar a mi amiguín con su boquita, luego se pone de pie y se gira, agarra a mi amigo y se lo introduce, lento al principio, para ir acelerando poco a poco...(Censored)... Cuando me hallaba más allá de Saturno, acordamos, o tal vez fue espontáneo (no recuerdo bien), relevar el control, cambiamos de posición, de pie comienzo a darle, acelerando progresivamente hasta llegar a un clímax intenso. Tras un respiro, y un vaso de agua, me ofrece la ducha, entonces le comento que en verdad la necesitaba ya que estaba muy sudado, ante lo cual ella me explica que también lo estaba, que había sido mutuo. No sé que habrá querido decir exactamente con eso, jejeje, pero Ámbar en todo momento fue muy jugada y de piel, al punto de darme la impresión de haberse producido cierta química. Incluso me hizo sentir "guapo" y "tierno", pero aunque sí estoy consciente de que solo es parte del juego, para un hombre acomplejado e inseguro como yo fue un verdadero bálsamo.
Volverías: Seguro que sí. Dato calado.