Hola, primero que nada utilizo esta cuenta ya que no recuerdo el correo que tenía en la principal "TroyV", así que no creo que haga falta una presentación.
Centro: Masajes Vip
Ubicación: Metro Plaza de Armas
Costo: el publicado
Horarios: 13:00
Fono: el publicado
Recepción: muy acogedor
Higiene: Limpio y ordenado
Masajista: Pamela
Contextura: Voluptuosa
Besos: muy ricos, todos los que quise
Trato: muy caliente y servicial
Cara: rica de labios gruesos
Masaje: no aplica
Sensitivo: muy rico, me sentí deslechado
Aprovechando que tuve un día libre y estaba cerca haciendo compras, le escribo a VIP para agendar. Todo bien, llego a la hora y me dicen que suba. Entro y me recibe y saluda Pamela con beso en la mejilla, que se veía rica con su ropa resaltando sus atributos.
Pamela me hace pasar al box, dejo mis cosas y entro a la ducha. Al regresar, hablamos un poco del tipo de atención y me introduce a Javiera, linda la chica y rico saludo, pero de todas formas decidí atenderme con sólo una. Así que con Pamela nos comemos un poco antes de recostarme, para darme un masaje corto esta vez a mi pedido.
Me incorporo y me empezó a besar contra la camilla, lo hace muy rico y se siente genial, alternando entre beso francés y una seguidilla de piquitos con sus labios gruesos y carnosos, hechos para el sexo. Ella continúa con beso profundo con lengua en la boca y luego otra serie de más besos en la cara y mi cuello. Pamela sabe que los besuqueos son mi debilidad y la explota muy bien mientras me abraza para pegar sus grandes senos contra mí. Luego de unos minutos, ella se da vuelta y deja ver su rica retaguardia, don culazo. En cuestión de segundos ya la estoy punteando mientras nos abrazamos, bien cerca nuestros rostros, por lo que aprovecho de besarnos un rato más al mismo tiempo que manoseo sus pechos, ricos al tacto.
Un tiempo después, Pamela se inclina "en cuatro" y la punteo un poco más, hasta que ella se incorpora y vamos a un rincón con espejo para que me haga el oral (s/c por un adicional). Muy muy rica la sensación, Pamela se acomoda y prioriza en todo momento mi placer: te mira con cara de caliente al hacerlo, te incentiva a tocarla y así, por lo que la tomo suavemente de la mejilla, sostengo su cabeza, tomo su pelo, lo que yo quiera mientras ella gime y ocasionalmente me lo escupe para lubricarlo, un 7 su atención.
Al rato paso a ser yo quien se mueve dentro de su boca con ella mirándome hacia arriba, yo acariciando su cabeza mientras cambio la dirección y a momentos saco mi miembro para pasarlo por su cara y que rebote en su lengua. Me tenía muy caliente así que le pedí que aprovechemos la lubricación para que me haga una rusa, pero como se veía medio incómoda fuimos a sentarnos. Muy buena rusa, a momentos Pamela paraba para lubricarme bien y luego seguir. Con esfuerzo nos besamos mientras ella masajeaba mi miembro con sus pechos, increíble escena pero no tan sencillo para la espalda jaja.
Pese a que se sentía muy rico, aún sentía que faltaba algo, así que le pedi que se reincorpore para que nos comamos otra vez mientras nos toqueteamos. Toco su culo, me agacho y presiono mi cara contra esas nalgas, otro rato para sus lindas piernas y muslos, y luego de vuelta a los besos y abrazos. Le digo que estoy listo para otro round para terminar en americana.
Volvemos al asiento, y pese a que fue hecho para hacerlo al estilo vaquera, no es a lo que venía ese día con Pamela (no es porque no dure nada en esa posición, para nada). Así que seguimos otro rato, Pamela me estaba hablando sucio como sabe que me gusta, y luego de un bar de besuqueos vuelve a hacerme el oral más rico y húmedo hasta ahora.
En la recta final, ya no podía mucho más y sacó mi miembro de su boca, usando su mano para sacarme todo mientras me besaba el abdomen (muy rica esta parte), y una vez que estaba por llegar al climax, Pamela lo vuelve a colocar dentro de su boca y por un minuto se escapa mi voz más varonil mientras temblaban mis caderas. Pamela me estaba haciendo un oral tan profundo y rico mientras me venía, que creo que ninguna gota se le escapó. Su americana es la mejor sin dudas, para mí no hay mejor forma de acabar (o quizás si, pero no me arriesgo).
Luego de unos momentos de reposo, Pamela me hace pasar a la ducha, y al regresar conversamos un poco de dónde había estado yo, atenciones pasadas, hablamos de chicas que ya no se encuentran y entremedio nos besábamos y tocabamos un poco. Me comentaba sobre las veces que me atendí con más de una a la vez, lo rico que se pasaba y algunas anécdotas de antes de VIP. Pamela te hace sentir querido en todo momento y lo demuestra, lo único que lamento es no haberme quedado más rato y coquetear con su cuerpo a quemarropa (hubiese ofrecido), realmente lo vale.
Volverías? Si, volveré pero lamentablemente no podrá ser este mismo año. Los que puedan, aprovechen su trato. La atención de Pamela es de las mejores en el mundo del masaje.