Paraguay, el sello distintivo
A los guaraníes no les pidas lujos, ni gambetas, ni rabonas, ni juego asociado. Lo suyo es otra cosa. Vienen jugando igual por generaciones. Veamos, un arquero solvente (Gato Fernández, Chilavert, ahora Gill), defensas duros (Gamarra, Ayala, Capanga Rogelio Delgado, ahora Gómez) y delanteros que, con poco, arman ruido (Cabañas, Romerito, Tacuara Cardozo, José Saturnino Cardozo, ahora Enciso y Almirón) y sería. Los demás, salen al pillaje, a corretear, a no dar ninguna pelota por perdida. Si el plan es bueno, no se altera. Y Paraguay seguirá así, haciendo de la repetición su bandera de lucha. Y de paso, armar un desaguisado, como eliminar a la cuatro veces campeona Alemania.
Egipto, la pasión de los fuertes
Egipto dio pelea, luchó con todas sus posibilidades, pero (arbitrajes más, arbitrajes menos) a la hora decisiva, falló. No pueden marcarte 3 goles en 12 minutos. Eso ahorra mucho análisis a una correcta participación de los faraones en la Copa del Mundo. Y algo más: Salah y Marmoush, los tanques que tienen arriba, quedaron al debe.
Canadá, un avance histórico
Los canadienses pueden jactarse de haber dado más batalla que varios y de haber llegado tan lejos como Portugal o Brasil. Y sí, se vio un avance en el desarrollo del fútbol en el país de la hojita. Pero, a la vez, también deben desarrollar su autocrítica. Cuando les tocó un rival de regular calibre, como Suiza o Marruecos, perdieron sin excusas. Incluso Sudáfrica mereció mejor suerte. Queda la estadística y el resultado.
Portugal, el recambio tras CR7
Los portugueses tomaban esta Copa del Mundo con una generación notable de jugadores, pero que no tuvo el mejor de los arranques en el empate contra un aguerrido Congo. Después del trámite de Uzbekistán, la prueba vino contra una Colombia a la cual el punto les servía. En aquel momento, el 11 de CR7 mostró sus costuras. Le alcanzó para eliminar a Croacia, pero frente a un rival fuerte como España quedaron cortos, pese a luchar en todas sus líneas. No es el final del camino para la verdiroja, porque hubieron jugadores que dieron pasos adelante. Pero faltará uno, porque CR7 ya cerró su capítulo en el combinado nacional.
USA, buena presentación
Más allá del perdonazo a Balogun, USA cerró un Mundial correcto y donde dio señales de buenos avances. De la mano de Mauricio Pochettino y utilizando bien los elementos con que cuenta, el seleccionador argentino desplegó un fútbol llamativo y vistoso y sobre todas las cosas, sin renunciar a buscar el arco rival. El final del camino llegó cortesía de Bélgica, pero aun así el balance futbolístico de los gringos da para el lado positivo. Las otras cosas, las organizacionales, las dejamos para después.
Brasil, un fracaso anunciado?
Brasil concluyó las eliminatorias sudamericanas de regular forma, ganando sí, pero sin exhibir ese peso demoledor de antes. A la vista de los acontecimientos, Brasil no solo no cumplió, sino que dio señales inquietantes apuntando al futuro. Ancelotti es de los mejores DT del planeta, pero sacarle tan poco rendimiento a algunos de los mejores jugadores del planeta no es algo para sentirse conforme. Vinicius Jr puede ser un plomo absoluto, pero de que empujó al Scratch vaya que lo hizo. Pero su performance se pierde si no tiene con quien tocar. Preocupante panorama para los cariocas, que paulatinamente suma decepciones y que empieza a asemejarse a los dolores que viven los alemanes...y los italianos.
Colombia, el temor escénico
Los cafeteros comenzaron bien su participación mundialista y aprobaron bien su prueba de fuego, al empatar con Portugal aunque viéndose mejores. Ghana fue un trámite y ante el combinado africano, Colombia volvió a exhibir sus armas, en especial, esa férrea defensa y sus delanteros que van derechito a lo que iban. Pero...que pasó con Suiza? Rival abordable, pero que a largos ratos, controlaba a una Colombia que se fue quedando sin ideas. Y llamaba la atención el hecho de que, cuando más controlaban el partido, no atinaban con el arco de un eficiente Kobel. La tuvieron a la mano y en los penales, pasó lo que no tenía que pasar. Colombia no está aún para ser protagonista, pero al menos, tiene una generación que sacando un par de nombres, aún le queda cuerda para algo más. La calidad está. La mentalidad, aún no.
Mexico, mundial agridulce
Sorprendió Mexico. No solo por sus rachas de buen fútbol y esa búsqueda para ser protagonistas. Encadenaron 4 victorias al hilo y su ímpetu chocó contra una Inglaterra a la cual no le sobró nada para derrotar a los locales. Nuevamente, las cosas organizacionales son una cosa. Con la pelota es otra. Y Mexico, mas allá de irse en Octavos, queda con un sabor agridulce, pues pintaba para más. Pero el núcleo de jugadores es muy joven, encabezados por Mora, y dando la sensación de que la historia, para esta generación, está lejos de terminar.