Datos Generales
Centro Masajes : Piel Canela.
Ubicación : Paseo Huérfanos/ Bandera
Costo : 45.000 más adicional.
Horario : 14:00
Fono : El publicado
Recepción : Excelente, la recepcionista atenta y simpática.
Higiene : Limpio y acogedor.
Masajista : Paula.
Contextura : Chiquita pero peligrosa, todo bien puesto. Se nota dedicación y actividad física. Me recuerda un poco a Tinker Bell.
Trato : 6. Simpática, sonriente, conversadora y con buen sentido del humor.
Cara : 7. Incluso más guapa que en las fotos.
Besos : 6. Al principio un poco reservada, pero poco a poco va subiendo el tono y la complicidad, jejeje.
Pechos: Entre pequeños y medianos. Acorde a su cuerpecito.
Cola: redondita y exquisita. No exageradamente grande, pero de buen tamaño.
Pussy: Depilada, sin olores extraños.
Masaje : 7. No me manejo mucho en eso, pero se nota que ella si sabe. Manitos pequeñas pero fuertes para un buen descontracturante.
Sensitivo : 6 Ella es muy de piel y lúdica.
Relatar: Toco el timbre, abre la puerta la recepcionista, una mujer madurita y buenarda que siempre te recibe con una sonrisa. Amablemente me hace pasar al box diciéndome " pasa, amor, ya viene la niña". Tras unos segundos entra Paula, sonriente, besito coqueto, y saludo. Se da cuenta de mis nervios. Me ofrece un vaso de agua y me hace entrar en confianza. Luego me ofrece la duchita de rigor, me acompaña a la entrada, y me espera fuera. De vuelta al box me subo a la camilla, le pido un masaje para la tensión de espalda. Paula se echa un poco de crema en sus manos y empieza la magia. Mientras conversamos gratamente sobre asuntos cotidianos, comienza a ejercer presión sobre mis nudos, "debes cargar mucho peso, eres muy fuerte ¿verdad?" Me dice provocatimente. De pronto, en medio del relajo, emito un quejido/gemido medio miéchica (algo afeminado), lo que provoca una risita en ella, hacemos bromitas, su mirada y su sonrisa picarona me permiten caer más en confianza. Luego, presiona otro nudo y me quejo exageradamente, a propósito, para desquitarme con una nalgada juguetona. Ella, a su vez, me devuelve otra diciéndome "no seas llorón" con jocosa complicidad, mientras va subiendo la temperatura. Llega el esperado "dese vuelta, amorcito" con ese acento chamo que por si solo me deja más caliente que sobaco de herrero. Se quita su vestido, aprovecho de acariciar sus pechuguitas, y me acerco para besarla. Mientras escribo estas líneas, aún siento sus carnosos labios contra los míos, el dulce perfume en su cuello, su piel suave y tersa. Me pregunta si quiero el oral con o sin condón, ante lo cual no pude resistir la tentación,"sin", le digo y comienza a tragarse a mi amigo como si se fuera a acabar el mundo. Por mi parte, bajo a besar su puchainita rica, depiladita, pulcra y sin olores. Listos para el siguiente paso, me bajo de la camilla, la toalla de papel hecha jirones. Me coloca el preservativo, se sienta en el borde, yo de pie, frente a ella. Comienza el contacto íntimo. Al principio en posición de misionero, de pronto, con su cuquita comienza a aplicar un apriete que te hace perder las cabezas. Luego cambiamos a lo perrito, pero de pie. Ya con las piernas cansadas me subo a la camilla, me recuesto y ella se abalanza sobre mí, comenzando a cabalgar animadamente, alternando con movimientos circulares hasta hacerme ver la galaxia completita. Llegado a este punto, cabe destacar que durante el contacto Paulita mantiene su actitud lúdica; es una caja de sorpresas y nunca sabes dónde recibirás una mordidita, un apretón, o un cariñito. Ya livianito y relajado me ofrece otro vasito de agua y a la ducha. Mientras me visto seguimos charlando otro poquito, hasta que le digo, con resignación "bueno, es hora de que vuelva a la realidad". Me acompaña a la salida, besito de despedida y me dice "espero verte pronto, amorcito. No te pierdas".
Volverías: Si.. Es mi nuevo placer culpable.
Nivel de empotamiento: Dangerous.